Stuttgart — La red alemana de carga rápida ha vuelto a crecer: eliso anunció cinco nuevas estaciones de carga rápida que entraron en servicio a finales de octubre, añadiendo 24 puntos de carga de alta potencia (200–400 kW) a su red nacional y ofreciendo un precio de apertura ad‑hoc de 0,49 € por kWh en sus nuevas ubicaciones. Esto es relevante para conductores, concesionarios y trabajadores de estaciones de carga en toda Alemania — y para los austríacos que cruzan a Baviera — porque muestra cómo se están fijando el acceso público a la carga y los precios en el despliegue práctico del programa federal Deutschlandnetz.

Qué se abrió y cuándo

AutomatenWegweiser informó el 26 de octubre de 2026 que eliso puso en servicio cinco nuevas ubicaciones (localizaciones en Niedersachsen, Brandenburg, Bayern y Baden‑Württemberg) con un total de 24 puntos de carga ultrarrápida capaces de ofrecer carga entre 200 y 400 kW. El artículo indica que dos de esas ubicaciones pertenecen a la red federal Deutschlandnetz.

Eliso confirma los detalles del lanzamiento en sus canales públicos de comunicación y destaca las opciones orientadas al cliente: pagos con tarjeta sin contacto, RFID/ladecard y pagos ad‑hoc mediante código QR, y un precio introductorio ad‑hoc de 0,49 € por kWh en las nuevas estaciones.

Precios y el panorama general

El precio de apertura de eliso de 0,49 €/kWh se sitúa en medio de una amplia horquilla de precios ad‑hoc para corriente continua (DC) en Alemania. Pruebas independientes y análisis de mercado realizados este otoño subrayan que los conductores deben seguir comparando: una prueba reciente de carga de alta potencia y revisión de mercado destacó que los precios ad‑hoc pueden ser mucho más altos en algunas redes (el informe señaló cargos ad‑hoc en cargadores públicos de EnBW de aproximadamente 0,79 €/kWh en su muestra de prueba), mientras que operadores más pequeños o regionales a veces ofrecen tarifas ad‑hoc públicas más bajas — por ejemplo, el Ladepark A44, gestionado por la comunidad, anuncia 0,39 €/kWh para pago directo. El resultado es una variación de precios sustancial para el mismo kilovatio‑hora según el operador, la ubicación y el método de pago.