El grupo taiwanés de placas de circuito impreso Unimicron ha disuelto su filial alemana y reducirá la producción en la planta de Geldern, una medida que afectará a unos 240 empleados y paralizará la aceptación de nuevos pedidos en el emplazamiento. La decisión — tomada por la matriz el 27 de octubre y formalizada con la disolución el 1 de noviembre — se tramita como una liquidación voluntaria en lugar de un procedimiento concursal, según la compañía.
Qué ocurrió y qué dice la empresa
Según el aviso de Unimicron a las autoridades de mercado de Taiwán y posteriores informaciones sectoriales, la matriz aprobó una inyección de capital de hasta 35 millones de € para cubrir pedidos pendientes, indemnizaciones, reembolsos de préstamos y los costes de liquidación de la filial alemana. El grupo explica que la planta sufre pérdidas continuadas y un entorno de mercado persistentemente difícil, y que la producción se reducirá de forma gradual hasta cesar durante la primera mitad de 2027.
Informes locales y la notificación al comité de empresa citan aproximadamente 240 puestos de trabajo en la planta de Geldern — la plantilla del centro — como afectados por el cierre. Unimicron ha indicado que no aceptará nuevos pedidos para la unidad y que los contratos y entregas existentes se coordinarán con los clientes durante la liquidación.
Reacción regional
La Niederrheinische Industrie‑ und Handelskammer (IHK) calificó el cierre anunciado como una "señal de alarma" para la región industrial del Bajo Rin y pidió medidas políticas sobre precios energéticos competitivos, burocracia y condiciones de inversión. El director de la IHK, Dr. Stefan Dietzfelbinger, advirtió que la pérdida de empleos y de know‑how debilita la cadena de suministro local y la competitividad. Medios locales y emisoras han informado también de las explicaciones de la empresa y del inicio de negociaciones sobre un acuerdo de conciliación de intereses y un plan social.



