El negocio del automóvil que sostiene empleos en toda Alemania y Austria está siendo presionado por una nueva capa de medidas comerciales. Consumidores, concesionarios y trabajadores de fábrica enfrentan costes más altos y cambios en las gamas de modelos, a medida que los derechos antisubsidio de la UE sobre vehículos eléctricos (VE) de batería fabricados en China, los aranceles de importación de EE. UU. y las exenciones negociadas cambian el origen de los coches y su precio.

Qué medidas están en vigor — y dónde

La Comisión Europea impuso derechos definitivos antisubsidio sobre vehículos eléctricos de batería (VE) procedentes de China el 29 de octubre de 2024, con tipos ad valorem específicos por empresa: BYD 17,0 %, Geely 18,8 %, SAIC 35,3 %, otras empresas cooperantes 20,7 % y «todas las demás» empresas 35,3 % (además de los derechos arancelarios ordinarios). Estas medidas siguen siendo la principal herramienta de defensa comercial de la UE frente a las importaciones de VE de bajo precio procedentes de China.

Al mismo tiempo, la UE ha abierto una vía para que exportadores individuales ofrezcan compromisos de precios (precios mínimos de importación y cuotas anuales) a cambio de la exención de esos derechos antisubsidio. El primer caso aceptado por la Comisión fue la oferta de Volkswagen (Anhui) para el CUPRA Tavascan en febrero de 2026: el modelo puede importarse a la UE por encima de un precio mínimo establecido y dentro de una cuota anual sin pagar el derecho antisubsidio. La decisión formal de ejecución de la Comisión que acepta dicho compromiso se publicó el 9 de febrero de 2026.

Al otro lado del Atlántico, Estados Unidos aplicó amplios aranceles del artículo 232 sobre automóviles y ciertas piezas en una proclamación de 2025 (Proclamation 10908 del 26 de marzo de 2025) que inicialmente fijó un derecho ad valorem adicional del 25 % sobre muchas importaciones de vehículos. La implementación y las negociaciones han producido acuerdos marco y directrices de aplicación, pero el entorno de aranceles más altos ya ha alterado los flujos comerciales y las decisiones de inversión.

Qué significa esto para el mercado

El efecto combinado es palpable en las cifras comerciales alemanas: entre enero y julio de 2026 Alemania exportó aproximadamente 2,0 millones de turismos nuevos por un valor de 73.500 millones de euros, con un volumen de exportación disminuyendo un 4,0 % y el valor de las exportaciones cayendo un 8,9 % interanual; las importaciones de turismos nuevos aumentaron un 16,0 % en el mismo periodo, siendo China el mayor proveedor individual. Ese cambio ilustra la creciente presión de las importaciones, aun cuando los derechos reducen algunas, pero no todas, las ventajas competitivas de las marcas chinas.